La Leyenda de La Cara del Moro de Alicante

Como ya te contamos en el post de los rincones de Alicante que no te puedes perder, el Castillo de Santa Bárbara es una parada obligatoria en tu visita a Alicante. Una de las curiosidades que tiene es la leyenda que corre sobre la silueta de un árabe que aparece en el monte Benacantil, ¿la conoces?

Hay varias historias que se cuentan para justificar el perfil de la cara de un árabe en el monte donde se encuentra el Castillo de Santa Bárbara, por eso seguramente no coincida al 100% con la que tú sabes. Yo la que os voy a relatar es la versión cristiana que me contaron hace tiempo, ¡a ver qué os parece!

La Leyenda de “La Cara del Moro” de Alicante 

Cuenta la leyenda que en la época musulmana, en el castillo que corona el monte Benacantil vivía el gobernador árabe con su bella hija Zahara. Conforme iba creciendo la princesa, su belleza era cada vez mayor, y su padre estaba deseando encontrar un marido para ella. Pero eso no iba a ser fácil, ya que la princesa no quería casarse, así que el califa organizó una gran fiesta donde asistieron los principales pretendientes para ella. 

La fiesta fue un éxito de asistencia, pero entre tanta gente se coló un chico que no estaba invitado, un cristiano, y además era el hijo del principal enemigo del caudillo musulmán.

Zahara y el chico cristiano se vieron en la fiesta y se enamoraron, y aunque sabían que su amor no podía tener futuro, se estuvieron viendo a escondidas. Tanto era su amor, que planificaron escaparse juntos, pero antes de poder hacerlo capturaron al chico y lo sentenciaron a morir.

Zahara, quedó enferma de amor y no quería beber ni comer. El padre al verla en esta situación piensa en una posible solución para acabar con el sufrimiento de su hija. Le propuso que si al día siguiente Alicante amanecía teñido de blanco, él perdonaría a la persona que amaba su hija y le daría permiso para que hiciera su vida con él. Pero si no era así, ella tendría que aceptar su destino y casarse con alguno de los pretendientes árabes que tenía. 

A ella no le quedó más remedio que aceptar la propuesta de su padre y confiar en que se pudiera cumplir lo que su padre había expuesto. 

¿Qué piensas que pasó entonces? ¿Amaneció Alicante cubierto de blanco? Hay que decir que es una ciudad en la que llueve una media de 37 días al año, y nevar… no suele nevar nunca.

Pues bien, al día siguiente Alicante amaneció teñido de blanco, pero no por nieve, sino porque florecieron los almendros. Una bella estampa con la que Zahara sintió que la naturaleza se había puesto de parte del amor. Al ver el paisaje, corrió hacia las estancias de su padre, pero de camino se encontró en la parte más alta del castillo un cuerpo colgando. 

Su padre no había cumplido su promesa y lo había ejecutado.

Ella, desesperada con la situación, decidió suicidarse tirándose desde lo alto del monte Benacantil.

Ante esta situación tan desoladora, el padre rezó a Alá pidiéndole el mayor de los castigos por lo que había ocurrido. Alá decidió “petrificarlo” y dejar su rostro en la ladera por la que se precipitó su hija, dando ejemplo de que lo que promete, hay que cumplirlo.

Es por ello que ahora llamamos a ese perfil de la montaña, “La Cara del Moro”.

La cara del Moro, monte Benacantil Alicante

¿Qué te parece esta leyenda? ¿Es similar a la que conoces tú? 

Como he comentado, hay varias versiones de esta historia, como la versión mora en la que hay dos pretendientes para la princesa, pero yo he preferido contar esta.

¡Espero que te haya gustado el post y nos cuentes tu versión en los comentarios! 

Un saludo,

#DescubreAlicante

Esta entrada fue publicada en Castillos, Turismo y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *